Hoy me apetece contar los contrastes que me abofetean para bien o para mal en el contacto social con la gente. Relacionado con mis amistades perrunas, pero que se puede extrapolar a la especie humana en solitario sin problemas. La primera bofetada fue positiva, una gozada. Una abuelica paseaba con su amiga y su perreta … Continúa leyendo