A la deriva

Siempre sentí la deriva de nuestro país. Siempre. Desde demasiado pequeña.

Me veo en una barquita muy frágil y el remar de la gente que me rodea y las enormes barcazas que nos adelantan, me lleva irremisiblemente hacia donde van todxs. Zozobra mi barca, casi me dan ganas de saltar de ella y buscar una orilla pero, en ellas, sólo veo manos que se aferran y las tragan las turbulencias del río.

Y ahora, en mi dialecto vallekano: Ningún político afín al simulacro de Transición, cómplice o factor de la corrupción y parasitación del cadáver que dejó el Franquismo, va a dejar que nuevos aires le precedan. Ninguna vieja política va a dejarse entrullar por corrupción, cuando menos por crímenes de guerra. Habrá que ir haciéndoles llegar que tendrán su amnistía, su segunda transición, el perdón a lo Mandela, pero que se vayan, que se lleven el dinero que nos robaron y jamás nos devolverán, que se larguen a sus fincas, a sus playas a sus yates, y que nos dejen la ilusión de recuperar esta enferma terminal que es España, aunque sea para que vuelvan en un par de generaciones a hincarle el diente otra vez.

Porque si nos empeñamos en la Justicia y Reparación, no habrá quien nos arregle a nosotrxs. Prefieren pasar por otro 36 y lo que sigue. Así lo creo y así nos lo están insinuando…

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La Muerte se está tomando un carajillo

La Noche oscura con matices de estrellas se abre tímidamente a los violetas. Farolas que parpadean, todo-terrenos rugen suavemente acechando en las calles desiertas. La plaza alberga siluetas siniestras. Aúllan decenas de perros desde parcelas, desde jaulas con ruedas, desde la noche lejana.

Hoy comprendí por qué, él, sabe de sobra cuándo la Muerte se está tomando un carajillo. Mi hijo mayor, me lleva para que lo vea. Para que sepa por qué su hermano a veces ni intenta salir de casa.

Poco antes sonaba el despertador. Es horrible. Por más que busco la melodía de mis sueños, escucharlo tan temprano la convierte, invariablemente, en los famosos compases de Tiburón cuando acecha o en los de La Niña del exorcista. Odio madrugar. Lo hago sin rechistar, y con la sonrisa puesta, desde hace 3 perrxs y dos gatas. Pero lo odio.

Los domingos madrugo más que ningún otro día. Y no. No me preparo para ir a misa. Me levanto antes de que mi hijo -el mentalista- sepa que empieza el Terror, y se esconda durante horas. Anticipo la oportunidad de regalarle el derecho a hacer sus necesidades en paz. Qué límites tan miserables tiene la esclavitud.

En la plaza se reúnen los que van a matar. Con voces en sordina, guturales, como orcos, celebrando en las puertas de los bares, su inminente ataque. Motores al ralentí, rehalas ensardinadas aullando su estresado pavor. La Muerte se prepara.

Y es que, últimamente, todo va encajando en un rompecabezas aciago. Esta España escopetera no quiere (ni le dejan) salir de su agujero. ¿Cuánta gente armada en cada casa? Esa gente, ¿cambia disparos por diálogos? ¿cambiaría olés por holas? ¿cambiaría cadenas por puentes? ¿cruces por abrazos? Vamos como abducidxs en una danza macabra hasta el precipicio.

Paseo con la cabeza baja, volviéndome invisible, susurrando “malditos”, “malditos todos” porque me es imposible meterme en los zapatos de quien se levanta tan sediento de Muerte como de anís.

Y sí, necesitamos la fuerza de la Verdad, de la Bondad, del Optimismo, sin perder los pies del suelo pero rozando con los dedos la Utopía porque si no, no hará falta que nos asesinen la Libertad o la Esperanza, la estaremos amordazando y asfixiando nosotrxs mismxs.

Hay que caminar e ir cantando y levantando a quien se caiga, sin pensar quién es ni de dónde viene, sólo saber que vamos al mismo sitio.

Mis hijxs de otras especies viven en constante estado de esclavitud, jamás tuvieron ni tendrán más que un ficticio soplo de libertad, otros millones hay que no verán un nuevo día o lo verán desde ganchos de matadero o bajo manos despóticas. Aún en esas circunstancias, no hay una criatura esclava que no sonría y se abra a la esperanza si le dan la oportunidad.

RESILIENCIA, RESPETO, y por qué no, RISAS. Si no bailamos, si no reímos, no es mi revolución.

Es@s profes y profas de la pública.

Yo tuve una maestra que me pegaba con la regla en la punta de los dedos cuando apenas tenía 7 años, mis dedos, no la regla. Otra, nos tiraba el borrador, agarraba de las orejas o estrellaba nuestras frentes contra la pizarra y las quebraba más que los quebrados que no nos salían bien.

Ya en el insti, un profe acudía con su puraco encendido al gimnasio y nos hacía correr (y tragar humo a la vez) para prepararnos adecuadamente ante futuras juergas discotequeras y, una profa de latín, que siempre nos decía con muy buen criterio:

-Leed, leed, que leer “cultea”, mientras pimplaba en el bar del instituto.

Me acuerdo de sus nombres y apellidos, del miedo que me dieron, hasta el punto de bloquearme a día de hoy cuando tengo que echar cuentas de cabeza y me da vergüencita sacar mis dedos y la puntita de la lengua por la comisura (así se piensa mejor, no os dejéis engañar).

Si saco los dedos de ambas manos, y la puntita de la lengua por la comisura, me sobran dedos para contarlos.

Si me acomodo las meninges, estiro las piernas y relajo la sesera para comenzar a visualizar el desfile de profas y profes que me han hecho como soy… No hay pasarela que los muestre a todxs ni tiempo para nombrarlxs. Aún así, como todavía no me han llegado los libros de la opo, me pongo a ello:

A los seis o siete años, una maestra le dijo a mi madre que yo leía de maravilla, que me diese muchos cuentos, lo que quisiera, porque no era común en una niña tan pequeña y había que animarme. GRACIAS, “SEÑORITA”, NO IMAGINA EL REGALO QUE LE HIZO USTED A MIS ETERNAS HORAS DE LECTURA, A MI IMAGINACIÓN Y A MI ALMA.

En el otro cole, el que tenía colgado al Bonachón en vez de al Paquito, tuve una profa que venía de Argentina (¡eso era ya de por sí maravilloso!), que me enseñó la tabla de multiplicar sin cantar canciones idiotas, dibujando, cocinando las neuronas con curiosidad y respeto. ¡GRACIAS POR ABRIRME LA PUERTA A LA CURIOSIDAD Y AL CRITERIO! ¡¡¡Tan importante es que una niña se sienta respetada por una profa!!! Cuánto la amé señorita Alicia…

En seguida llegó “la de lengua”, tan pulcra, tan ordenada, tan ecuánime y justa. Sabías qué podías esperar de sus clases, tanto como del lenguaje. Oraciones, verbos, acentos, todos al servicio de PENSAR. ¡GRACIAS SEÑORITA BLANCA, POR ABRIR UNAS PUERTAS INFINITAS E IMPAGABLES PERO ESTA VEZ, REALES, TANGIBLES: ¡¡LAS DE LAS BIBLIOTECAS!!!

Los profes y profas de aquel cole crearon la Revista “La Pluma”, despertando mi pasión por volcarme a través de la escritura. NO TENGO PALABRAS PARA DAROS LAS GRACIAS.

Aquel cole (sus profes) nos ofreció la oportunidad de conocernos con niños y niñas de otros países. Estuve intercambiando cartas con Karín Odilia C. C. durante muchos más años que los que dura “un cole”. ¡GRACIAS POR MOSTRARNOS EL MUNDO Y CÓMO CONECTAR CON ÉL!   (¡Viva México, cabrones! ejem, perdón)

Y en el insti… el insti fue brutal. Me dieron la oportunidad de elegir un insti de esos de ir de uniforme, pero a mi ya me habían inoculado en vena otra forma de patear las futuras calles.  Insti de barrio obrero, famoso por sus acciones directas no violentas reivindicando -DE TODO- en plena época franquista. Insti de profes y profas con unos valores que aún me tienen enardecida y orgullosa. Que se trajeron pal barrizal al pijo de Lorca, al misógino de Valle, al meditabundo de Unamuno. Teatro, radio, cine, música, arte… Allí mi MariPi se hizo famosa a los 16 años porque su talento fue apreciado y catapultado, allí exploté de amor por la literatura y el teatro, allí me enseñaron “educación sexual”, el asunto de las drogas y el alcohol y que Los Reyes Católicos y la España esa única e indivisible se podían poner patas abajo. De Dios, ni hablamos (casi es literal). Que la historia era múltiple y diversa y que en las pequeñeces de los barrios estaban las grandezas de las almas. Recuerdo mis trabajos sobre San Manuel, sobre los escenarios dispares de Fortunata y Jacinta, la “autopsia” increíble que le aplicamos al Quijote con un desparpajo exquisito y atento. La profa de Filo me volvió loca literalmente. Me enganché a eso de pensar y preguntármelo todo. ¡Como la de inglés! (En esto ayudaron mucho también Supertramp y Michael Jackson -siempre he sido muy dispersa…- y todo lo que caía en mis manos choriceado a mis hermanxs).

En el Insti también, nos programaron el mejor viaje que hice yo en época estudiantil. El que más contenido y cuidado por enseñar sin adoctrinar tuvo, nuestro viaje a Cataluña. CATALUÑA, SÍ. DESDE MADRID. ALLÍ SE QUEDÓ BUENA PARTE DE MI ALMA.

GRACIAS MILES, EMOCIONADAS, INTENSAS, POR ABRIR MI PISTA DE DESPEGUE, POR LLAMARME “VAGA PERO, TAN CAPAZ…” ( ;D ), POR DESENTRAÑAR EL LENGUAJE Y LAS MARAVILLAS QUE MI ESPECIE SABE HACER CUANDO SE OLVIDA DE SÍ MISMA Y SE DA ENTERA…

GRACIAS POR DEJARNOS HACER LA HUELGA DE ESTUDIANTES Y APOYARLA, GRACIAS POR CONTARNOS, A PESAR DE TODO, QUE CADA CAMBIO DE PROGRAMA DE ESTUDIOS NOS ALEJABA DE LA VERDAD Y DE LA LIBERTAD.

GRACIAS POR LLEVARNOS A CATALUÑA CON LA IDEA DE ENSEÑAR AL MADRID JOVEN A AMAR ROMPIENDO PREJUICIOS.

Gracias, Maria Teresa M., gracias, Eduardo R., gracias Mercedes S. …

Tardé años en superar la adolescencia (mentira, aún sigo flotando en ella) y en volver a estudiar, pero volví. Y en la universidad, a punto de estallar la crisis, con los valores de una Democracia -envenenada antes de nacer- ya perdidos… también encontré profes y profas que amaban enseñar sin cincelar. Erudito Luis, que nos llevó de viaje a la Grecia de Lisístrata con tal maestría que podías sentirte caminando entre sus gentes y embebiéndote de sus quehaceres y sentires. GRACIAS POR PRESENTARME A MIGUEL HERNÁNDEZ, ya que siempre fue un conocido, pero contigo se volvió mi eterno amigo. Intrépida Luisa, que me puso un cuaderno y un boli en la mano y me mandó a la calle a observar a las gentes vivir, a sacarle el jugo a lo cotidiano, a recuperar la importancia del tú a tú, diferenciando dónde la costumbre se enquista y envilece y en qué lugar y momento se convierte en luz solidaria.

GRACIAS POR DEVOLVERME LA MEMORIA, POR MOSTRARME LAS CAPAS DEL PASADO SIN ROMPERLO, RESPETANDO LO BUENO DE ANTES PARA CONSTRUIR LO BUENO DE MAÑANA.

Gracias Paco, AFECTUOSÍSIMAS GRACIAS, por impulsar la tecnología y las redes sociales y mezclarlas en un cocktail -impensable entonces- con el botijo, el azadón y el corrillo de abuelas de la plaza. Tus jornadas rurales y tus talleres sobre la Información y el Desarrollo rural le dan brillo, a día de hoy, a mi humilde currículo. GRACIAS PACO PORQUE TU MAESTRÍA NO SE LIMITABA A LA CÁTEDRA, TU ERES UN MAESTRO DE LA BONDAD.

¿Veis cómo podría seguir así eternamente? Cristina, Pedro, Ángel Luis, Roberto, Enrique, Ana, Joaquín, JuanFran…

Gracias, gracias, gracias.

GRACIAS A LA EDUCACIÓN PÚBLICA

 

OJALÁ

31 de mayo de 2017
Una gata ha aparecido muerta en el arcén de una carretera secundaria de Madrid.

Construimos lenguaje mentiroso. Ese lenguaje que estructura pensamiento hipócrita, insolidario, indiferente. Porque esa gata no ha sido hallada muerta, no ha aparecido muerta, a esa gata la han matado. Atropellada y abandonada a su suerte. ¿Que fue un accidente? No sabemos. ¿Que fue el matagatas? (sí, en todas partes están los matagatas. Lo mismo estás almorzando ahora al lado de uno). Nunca lo sabremos porque “así es la vida”. Ella “se lo buscó”.

Quiero consolarme pensando que murió en el acto. Que apenas sufrió. Y que, desde luego, vivió lo más libre que pudo. Ese es el sueño de muchas. Entre las que yo me incluyo. Lo que sí sabemos es que ahí se quedó. Se quedó por las mentiras mentales en las que nos gusta ahogarnos. Y es que “la vida es una jungla”, y estas cosas pasan porque “somos trogloditas”, “seguimos en Atapuerca”. Con un parche tras otro tapamos las ventanas cerebrales a la verdad y a lo que realmente nos incomoda. No queremos implicarnos.

Pero ¿qué Jungla?

Pero ¿quién se ha inventado esta historia?
¿Qué tipo de engendros prepotentes y zafios nos ha contado esta película?

Ojalá viviésemos como en Atapuerca, en la jungla, como salvajes. Porque lo que yo he cogido entre mis brazos y que “pesaba como un muerto”, no era esa gata libre que murió por nuestra indiferencia y por nuestras arquitecturas dialécticas embusteras, era la losa del Patriarcado que nos ha convertido en zombies, que no buscan carne fresca, buscan un sofá, el mando de la tele y una conciencia lo más muerta posible. Que no matada. Como la gata.

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Planes de Desarrollando Inteligencia Feminista

https://coeducacioninteligenciafeminista.wordpress.com/charlas-lista-de-deseos/

Primera charla confirmada:
13 MARZO. Amar no incluye machismo y violencia. “Quiéreme mucho, quiéreme bien“, charla de Coral Herrera Gómez. Día 13 de marzo 2017, 18.00 horas, IES Fuengirola nº1.
En su Biblioteca de Inteligencia Feminista tienen su tesis sobre el amor romántico.

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Postales para la visibilidad. Sin acritud. Desde la pereza o la prisa.

Que no te quieren incluir, que vienen (patriarquistEs) a darte clases de saber estar en la Historia y tienes prisa o una perezusca inmensa.
Dos postales para responder a tanta agresividad sin dedicarle más tiempo 🙂.. Razón, aquí: 😀

MoMo

Los hombres de gris lo han convertido todo en humo. Pero en cada corazón late con fuerza el color de la Vida. Sólo hay que pararse a ESCUCHAR.

Si hay alguna clave en esto de caminar hacia la desaparición, el final del camino, está aquí.
Qué hermosura dolorosísima y tierna.

Se os entrega el secreto de la felicidad, la esperanza del mundo y no os dais cuenta.

Hay que rebelarse contra este sistema que nos quiere sin alma.

Enhorabuena, Planeta.

Después de todo, resulta que la Naturaleza es sabia. Debió crearnos con algún sistema autodestructivo latente, por si, según nos desarrollábamos como especie, la cagábamos pero bien. Y, ahora, ese sistema se ha activado. Lleva conformándose décadas, tuvo sus buenos momentos en los que pareció que haría colapsar al organismo que parasita en el siglo XX, pero las defensas resistieron con una asombrosa capacidad de aguante. Pero algo quedó irreparablemente dañado y eso que está matando a la Tierra lentamente, hará lo propio consigo mismo a mayor velocidad.

Desapareceremos en breve para mayor gloria del resto de seres de este mundo y ni siquiera esa estúpida y embustera Historia que escribimos para autocomplacernos, quedará.

Disfruten, estúpidas gentes, de lo poco que nos queda de vida.

Enhorabuena, Planeta. Nos iremos arrasando con todo, pero RESURGIRÁS.IMG_20150208_160838.jpg

No lo vais a conseguir

Tengo un rato y me siento a leer noticias y sucesos en las redes sociales. Y comparto añadiendo comentarios encendidos. Me doy cuenta. ¡Qué cabreada estoy! ¿Qué pasa? ¿Qué altera mi apolínea intención? (Yo de apolíneo no tengo ni el blanco de los ojos) Me quedo quieta. Observo a la cachorra loca que mordisquea inconsciente y confiada los cables de mi ordenador y lo sé, de repente, lo sé: Estoy cabreada con los machunitos. Porque desde por la mañana, cuando una se levanta siempre sonriente, agradecida y rodeada de gente feliz que disfruta del momento, si algún machirulo impotente asoma su jeta y despliega su impotencia hormonal contra lo que le teme, y pretende con ese gesto hacer añicos mi paz interior, lo que consigue es cabrearme. Y, no sabe lo que hace, porque yo, cabreada, gano mucho. Pero mucho mucho. Mi piel macilenta sube al rojo grana en los pómulos, mis ojitos chinescos lanzan llamaradas y mi pelo se encrespa cual crin de caballo desbocado. Molo muuuuucho más así. He debido estar unas horas así, encrespada. Concentrando cual ciclón mi potencia cabreosa. Hasta que reconcentrada y maldita, un concierto de gritos y lamentos, de alaridos más cabreados, infinitamente más cabreados y asustados que los míos, me saca de ese estado esencialmente explosivo. Y observo a mi amigo que también ha salido de su otro ensimismamiento, el de ser olfateante, entregado y curioso a eso que se llama vivir la vida, y se detiene a escuchar a sus hermanos en la distancia no lejana. Es una perrera. Lo llaman residencia, lo llamo guantánamo, el caso es que está lleno de gente de otra especie que grita desesperada. Más cabreada que yo. Y escuchamos con un respeto del todo inútil. Y veo cómo mi querido amigo, hermano de esa gente que sufre, continúa su camino, tal vez un poco más avejentado, un poco más dolido, pero sabio. Sabio en su saber no poder ayudar, salvo salvándome a mi como hizo. Para que esa irritante pulsión se concentre en que sus hermanos consigan dejar de gritar. Vuelve a su trote, vuelve a sus rastros y búsquedas, vuelve a su vivir la vida. Tan digno, tan importante. Y yo, dejo de cabrearme. Porque lo que tiene aprehender lecciones así, es que te quita el cabreo y te sientes más fuerte que cualquier machunito idiota que rompe esa burbuja de paz en la que te crees que vives.

Sí, machunitos del mundo,  ya podéis soltar vuestras impotencias hormonales, que NO LO VAIS A CONSEGUIR. Seguiremos bailando y riendo sobre vuestras tumbas vitales, seguiremos defendiendo a las mujeres a las que jodéis la vida y a lxs animales a los que mancháis con vuestra insuficiencia. Estáis extinguidos. Sólo falta que lo anuncie una de esas revistas absurdas que van con años de retraso sorprendiéndose porque los animales tienen sentimientos o porque tal vez, hasta sean más inteligentes y buenas personas que nosotrxs.

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EL FIN DE LA DIGNIDAD

Defendemos personas
Defendemos animales
Defendemos ecosistemas

Defendemos contra el maltrato. Nos repelen las cárceles, los azotes, las fábricas insalubres, las gasolineras aparca-ancianxs, los campos de refugiadxs, las concertinas, las pelotas de goma, los pasillos aparca-enfermxs, los circos, los zoológicos, las granjas intensivas, los laboratorios, los shows con animales, las ferias de pueblo, los petardos, los tiros, evidentemente, los tiros matan todo lo que se encuentran.

Nos llamamos activistas. Defendemos, además, y ya restamos en esta oración, sin violencia. Con el argumento de la razón, la solidaridad y la empatía.

Vamos a seguir restando. ¿Defendemos de la prostitución? Porque de la trata de personas y el tráfico de órganos seguro que sí. ¿De la homofobia? ¿Defendemos del menú con carne de perro? Por Occidente sin duda, en Oriente… ya tal. Por aquí comemos alimentos que por allí ni se les ocurriría. ¿Defendemos el hígado del pato? ¿La pata del cerdo? ¿Defendemos el árbol o preferimos el centro comercial? ¿Defendemos del cilicio de la monja? ¿Defendemos del burka? ¿Del zapato de loto? ¿Del tacón de 18cm? ¿Defendemos del tirón de correa? ¿Defendemos del “bocado” en los arreos del caballo? ¿Defendemos de la tracción a sangre? ¿Defendemos de grafitear un animal con la excusa de la terapia asistida? ¿Defendemos del piropo? ¿Defendemos del adiestramiento con castigos? ¿Defendemos de la risa y la humillación? ¿Defendemos de disfrazar a un perro o hacer fumar a un mono? ¿Defendemos a lxs demás de la obsesión por dirigirles y cuestionarles? Cuando se trata de niñxs, ancianxs u otras especies a las que no tenemos miedo… ¿dónde paramos? Porque si las tenemos miedo, paramos después de anular por la fuerza, de matar.

¿Dónde está el fin de la dignidad en los otros seres? ¿Dónde está en nosotrxs mismxs?

Cuando no entendemos que regañar o castigar a alguien sólo habla de nuestra incapacidad no de la suya, siento que nuestro activismo se queda corto.

Cuando no entendemos que para que algo sea gracioso, divertido, nos tenemos que reír todxs, siento que nuestra prepotencia aún nos domina, como especie y como individuos. Y yo soy activista contra la superioridad. Y lucho contra ella desde mi interior y hacia donde llegue mi pobre alcance. Es una lucha diaria, que nos cuestiona como seres sintientes, supuestamente inteligentes.

Sin empatía no hay respeto. Y NO HAY FUTURO SIN RESPETO.

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No se ríe

Fuente de la imagen: http://naidnsn.blogspot.com.es/p/animales-chistosos.Chtml