Desde el miedo hasta…

Hoy me decido a asomar siquiera un piquito de mi nariz, para husmear. Hace mucho, mucho tiempo, este era un lugar donde no sólo me sentía en paz, si no desde el que podía lanzarme hasta cualquier lugar del mundo real o ficticio.

En algún momento, por razones que trataré de contar(me) por aquí, decidí que me quedaba muy poco para desaparecer, a ver si fingiendo no existir, lo lograba.

No funciona así.

Llevo demasiado tiempo evitando enfrentarme a preguntas que ni he formulado, pero que me están destruyendo.

Probaré con una de ellas (me disculpáis si hablo conmigo misma):

  • Si al poco de nacer ya te fascinó todo lo que te rodeaba; si amaste a las demás habitantes de ese pequeño mundo que apenas ibas conociendo; si en cuanto te enseñaron a leer y escribir, quisiste contarte la vida sin perderte ni un instante, ¿qué te pasa que huyes de eso que te define mejor?
  • No lo sé.

Tuve que pedir ayuda porque llegó un punto en el que sólo sabía que no podía respirar, que “debajo de la mesa” se estaba convirtiendo en una buena opción para estar. Ya no servía “dentro de mi casa”, “dentro de mi salón”, “pegada a mi ordenador”.

Resulta que siento MIEDO. Un miedo atroz, paralizante, descomunal, atronador, un miedo que se disfraza, que lo impregna todo, que argumenta contra mí.

Ese miedo es el único aliado que tengo ahora. El único que me protege, que me cree, que me escucha; el primero en aparecer cuando le necesito.

Hasta hace unas semanas, ni siquiera sabía que le tenía por compañero. Creía que era yo la que tomaba decisiones que me mantenían con vida.

Ahora sé que yo no estoy aún. Me escondí tanto, hace tanto tiempo, en un lugar tan remoto y oscuro, que perdí la nitidez, solo soy sombras. El miedo me empuja hacia el exterior lo justo para aparentar ser una más. Y se queda conmigo cuando sencillamente, no lo consigo.

Desde hoy, casi hurtándome a mi misma, a escondidas de mí, vuelvo a este lugar, ahora aterrador, a contarme quién fui, cómo fui borrada, quién quiero ser.

El Miedo se enreda entre mis dedos, atora las teclas, enturbia mi mente, si abro las ventanas y entra la luz, tal vez tenga que esconderse, tal vez ya no le necesite tanto. Tal vez le pierda la costumbre.

         Desde el miedo hasta…

IMG_20170622_153457
Abre la puerta, niña

Dime, dime, no te cortes, pero no me rayes ;)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s