Desde aquí

Hace casi 43 años aparecí por aquí. Un tiempo indefinido después (el necesario para abrir los ojos y observar el mundo), me enamoré de los otros seres vivos. Cuando me enseñaron a pedir, pedí un perro. Hasta la veintena que dejé de soñar, me aislé, cerré mi ventana al exterior. Ni fui mujer ni fui persona.

Con 31 años la cápsula estalla: la llegada de Rita invirtió mi polaridad. Ella abrió la caja de Pandora. Nuestra especie lo pasa mal, pero las demás, lo llevan crudo. Y nosotros, la especie humana, tenemos la culpa. No hay más.

En un lugar donde las mujeres y el resto del planeta son un mero objeto con que comerciar o presumir o dejar pasar la vida o utilizar o  torturar o masacrar, encontré mi tormento y mi éxtasis.

El hombre, individuo feroz y miserable.

La Naturaleza, mientras muere te lo entrega todo.

Y si no te gusta lo que lees, no lo leas, porque esto es lo que yo viví, lo que vivo. Y las honrosas excepciones a las que amo y que me nutren el alma jamás se sentirán “tan hombres” como para defenderse de balas que no van contra ellos.

Aquí dejaré mis Peludencias, mis pequeñas reflexiones cargadas de ira, porque soy amor pero soy tanta ira que tengo que escribirla y dejar que el polvo de la red se la lleve mientras sigo caminando.

A mi me hace feliz un jadeo de perro agotado. Me descoyunta la risa un culete de cachorro meneándose ante el mundo, una parodia de guerrilla que una gata pequeñaja se inventa por mi pasillo, una mirada sabia de una madre-amiga-hija que ha sido y es mi principal terapeuta y profesora.

A mi me condena, me llevan los demonios, me cago en la reostia con estos malnacidos que en su cerebro sólo trajinan con la violencia y la fuerza.

Y cambio mi chip y digo hombre cuando el hombre mata, y digo especie humana cuando cuento con los hombres que tanto empujan y colaboran desde la empatía y la risa. Porque el lenguaje importa tanto que lo que pienso lo siento desde la mujer que soy, que no se deja ignorar, que raspa la roña del patriarcado que aún sombrea mis rincones más feos.

Desde aquí, no me callaré.

Desde aquí, seré quien soy y seguramente, a veces, no me guste ni a mi misma. Mientras, diré lo que pasa. Sí, contaré lo que ocurre. Y no querrás mirar si eres CÓMPLICE o CRIMINAL.

Malditx sea quien maltrata a otro ser.

Va por Puppy!

Febrero 2013.
Puppy, febrero 2013

Dime, dime, no te cortes, pero no me rayes ;)

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